I Walked with a Zombie, Yo anduve con un zombie (Jacques Tourneur, 1943)

«Everything seems beautiful because you don’t understand. Those flying fish, they’re not leaping for joy, they’re jumping in terror. Bigger fish want to eat them. That luminous water, it takes its gleam from millions of tiny dead bodies. The glitter of putrescence. There’s no beauty here, only death and decay. Everything good dies here. Even the stars.»
«Todo parece precioso porque no lo comprende. Esos peces no saltan de alegría, sino del terror por los peces más grandes que quieren comérselos. Ese agua luminosa adquiere su destello de millones de diminutos cadáveres. El brillo de la putrefacción. Aquí no hay belleza, sólo muerte y decadencia. Todo lo bueno muere aquí. Incluso las estrellas.»
Guión de Curt Siodmak y Adel Wray

Eneko Atxa en Gastronomika Live, 6 mayo 2020

«Ahora podría pensar alguien que qué superficiales somos hablando de la belleza en los momentos que corren ahora y ante la crisis que se avecina, ¿no? Pues yo creo que a quién no le gusta lo bello. Y la belleza es necesaria siempre. Y cuando las cosas son feas o se ponen feas, como es el caso de ahora, pues la belleza es un ingrediente extraordinario.»
https://www.sansebastiangastronomika.com/2020/05/eneko-atxa-este-plato-no-azurmendi/

DIARIO, André Gide (24 enero 1916)

«Anoche una puesta de sol inefablemente extraña y bella, cielo lleno de brumas rosa, anaranjadas. Lo admiré, sobre todo, al pasar sobre el puente de Grenelle, reflejado por el Sena cargado de chalanas. Todo se fundía en una armonía cálida y tierna. En el tranvía de Saint-Sulpice, desde donde contemplaba maravillado ese espectáculo, comprobé que nadie, absolutamente nadie, le prestaba atención. No había una sola de las caras que no tuviera un aspecto absorto, serio… Sin embargo, pensé, algunos viajan lejos para no ver nada que sea más bello. Pero el humano, las más de las veces, no reconoce aquella belleza que no compra, y es por eso por lo que la oferta de Dios es tan a menudo desdeñada.»

PERDIDA (Gone Girl) – Gillian Flynn

«Durante varios años había vivido aburrido. No con el aburrimiento lloriqueante e inquieto de un niño (aunque no era inmune a ello), sino con un malestar denso que todo lo cubría. Tenía la impresión de que nunca jamás volvería a haber nada nuevo bajo el sol. La nuestra era una sociedad completa y ruinosamente derivativa. Éramos la primera generación de seres humanos que jamás podría ver nada por primera vez. Contemplamos las maravillas del mundo con ojos mortecinos, de vuelta de todo. Mona Lisa, las pirámides, el Empire State Building. El ataque de un animal selvático, el colapso de antiquísimos glaciares, las erupciones volcánicas. No consigo recordar ni una sola cosa asomprosa que haya visto en persona que no recordase de inmediato a una película o a un programa de televisión. A un puto anuncio. ¿Conocen el espantoso sonsonete del indiferente? «Ya lo he viiistooo». Bien, pues yo lo he visto literalmente todo. Y, lo peor, lo que de verdad provoca que me entren ganas de saltarme la tapa de los sesos, es que la experiencia de segunda mano siempre es mejor. La imagen es más nítida. La visión, más intensa. El ángulo de la cámara y la banda sonora manipulan mis emociones de un modo que ha dejado de estar al alcance de la realidad. No estoy seguro de que, llegados a este punto, sigamos siendo realmente humanos, al menos aquellos de nosotros que somos como la mayoría de nosotros: los que crecimos con la televisión y el cine y, ahora, Internet. Si alguien nos traiciona, sabemos qué palabras decir; si queremos hacernos el machote o el listillo o el loco, sabemos qué palabras decir Todos seguimos el mismo guión manoseado.
Es una era difícil en la que ser persona. Simplemente una persona real, auténtica, en vez de una colección de rasgos seleccionados a partir de una interminable galería de personajes.» (Traducción: Óscar Palmer)